Las instalaciones de alto riesgo, como aeropuertos, edificios gubernamentales y emplazamientos de infraestructuras críticas, se enfrentan a amenazas constantes, lo que convierte a los sistemas de rayos X en herramientas esenciales para la protección contra armas ocultas, explosivos y otros materiales potencialmente dañinos.
La Autoridad Canadiense de Seguridad del Transporte Aéreo (CATSA) desempeña un papel fundamental en la supervisión de la implantación y revisión continua de los sistemas de detección de amenazas por rayos X en todos los aeropuertos del país.